De dónde procede nuestra motricidad fina?

“Nada tiene sentido en fisioterapia si no es a la luz de la evolución”

Dobzhansky, genetista y padre de la síntesis evolutiva. En su frase original se ha sustituido “biología” por “fisioterapia”.

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La motricidad fina no es exclusiva humana

En su obra La edad de la empatía, el primatólogo Frans de Vall relata un curioso hecho observado por él mismo, donde un chimpancé adulto se empleaba con sumo cuidado para sacar una espina que una hembra tenía alojada en su ojo. Y lo consiguió sin causar daño. Un claro ejemplo de motricidad fina de alta precisión.

Otro ejemplo de alta coordinación y precisión manual es el despioje, el acto más social entre los chimpancés. También sabemos que son capaces de elaborar herramientas como ramitas que preparan para introducir en termiteros. Esto revela que la motricidad fina no es exclusiva de nuestra especie, lo que no significa que tengan las mismas habilidades que tiene nuestra mano.

Qué diferencia nuestra motricidad fina?

representación de H.Habilis obteniendo lascas de una piedra

En otro experimento se intentó entrenar a unos chimpancés para obtener filos cortantes de una piedra (lascas). Fue un fracaso. Los investigadores concluyeron que esta actividad requiere de una coordinación y unos movimientos que los chimpancés no tienen disponible: la mano radial.

Mano radial haciendo la pinza de precisión.

La mano radial necesita como “ingredientes” de movimientos en la muñeca la flexión dorsal y desviación radial en combinación con la pronación del antebrazo.

Además, la larga distancia entre su pulgar en relación a los demás dedos resulta determinante para el éxito de esta compleja acción de coordinación.

Por qué no disponen de estos componentes de movimiento?

Locomoción en nudillos

La respuesta esta en su tipo de locomoción cuadrúpeda/arborícola. En otras palabras, no se puede tenerlo todo. Para colgarse de las ramas de los árboles son muy útiles unos largos metacarpianos que facilitan la presa tipo “gancho” junto con unas falanges curvas.

Además, disponer de flexión dorsal de la muñeca daría gran inestabilidad a la articulación de la muñeca al apoyar el peso en su locomoción de nudillos terrestre. Luego lo que nosotros podemos ver como limitaciones a su motricidad fina, para ellos, en su nicho ecológico, son ventajas para su locomoción, puesto que al contrario que nosotros, los chimpancés hacen un uso ambivalente de su mano.

En ese contexto postural cuadrúpedo/arborícola tanto la columna vertebral como la pelvis forman parte de la misma ecuación donde se ubica la cinesiología de la mano. Es decir, los componentes cinesiológicos de la mano son interdependientes del patrón global de la locomoción.

En consecuencia, la posición de la columna vertebral (CV) y la pelvis tendrán una influencia critica en la cinesiología de la mano, y viceversa. Como veremos, la postura axial será de especial importancia en el abordaje de las lesiones neurológicas que interesan a la mano humana y a la postura global.

Entonces, ¿de donde procede nuestra motricidad fina?

Izq: escapula chimpancé. Dcha: humana

La motricidad fina de los chimpancés esta directamente relacionada con el patrón postural global para su locomoción, caracterizado por la cifosis de su CV y la pelvis en anteversión con una glenoides orientadas cranealmente.

De un modo equivalente nuestra motricidad fina esta vinculada con nuestra postura global para la locomoción bípeda, que según el registro fósil, precede a la mano radial (homo habilis) en al menos 2 millones de años. O dicho en otras palabras, nuestra motricidad fina procede de la extensión axial de la CV y la retroversión de la pelvis con unas glenoides escapulares orientadas lateralmente.

El daño neurológico revela nuestra herencia evolutiva.

Observe la postura de la mano

La pérdida de control postural que conlleva una lesión del SNC nos aboca a un estadio postural primitivo en muchos aspectos motores como es el control automático de la postura. Esto es muy evidente en las extremidades del lado afectado y algo menos en el tronco. Pero es precisamente en la CV, la pelvis y las escapulas donde ésta involución postural más afecta a la motricidad de las extremidades.

observe la similitud del patrón con la imagen de arriba

En otras palabras, la CV pierde el control de la extensión axial y aparecen compensaciones en el plano sagital: hipercifosis o hiperlordosis, y en el frontal en forma de excurvación del lado afecto en la zona torácica, provocada por la acción sin oposición de la musculatura epiaxial del lado sano. La cabeza se posiciona asimétricamente fuera de la linea media.

En la pelvis, la consecuencia siempre es la misma, una vuelta a la anteversión primitiva que se manifiesta con un flexo constante en la cadera al caminar. En la escapula del lado afecto se pierde el equilibrio en su función de distribuidor de fuerzas entre la extremidad, la CV y el tronco. Los potentes rotadores internos (pectoral y dorsal ancho) se llevan la articulación, falta congruencia articular y aparecen signos de subluxación.

Entonces, la mano expresa esta situación con tendencia a la flexión palmar, desviación ulnar de muñeca y los dedos flexionados. Un patrón reconocible en los chimpancés.

Postura y función en el abordaje de las secuelas neurologicas en el MS.

Actualmente en el abordaje clínico de las secuelas del ictus en el MS, se concede una importancia más teórica que práctica a la situación postural como contexto para trabajar las habilidades y destrezas funcionales de la mano. Es decir, la prioridad se centra en el MS, mientras que la postura (generalmente en sedestación), es algo secundario. La postura/función comparada con otros primates nos confirma que ambos conceptos están íntimamente interconectados. Esto no se debe interpretar como que el abordaje proximal es prioritario sobre el distal, ni viceversa. Es simultáneo.

De hecho, postura y función trabajan como un conjunto interdependiente durante el neurodesarrollo. Una vez que este proceso es integrado y asimilado en el SNC (entorno a los 4 años), postura y función pueden operar de forma disociada, es decir, podemos manipular con gran precisión con la pelvis en anteversión o con la CV en cifosis.

La postura no pertenece a esa función del MS en la ontogénesis.

Es posible que esta experiencia influya negativamente a la hora de conceder a la postura el mismo grado de importancia que a la movilidad del brazo/mano afecto.

bebe sano, 1º mes

Bajo el paradigma evolutivo las secuelas motoras tras un ictus se interpretan como una disfunción patológica que conlleva en cierta medida una involución (no regresión) a circuitos primarios del SNC de nuestra propia ontogénesis en el primer trimestre.

Hablamos de un estadio de inmadurez postural donde están presentes la anteversión pélvica, déficit de extensión axial de la CV, rotación interna de las articulaciones esféricas (hombro y caderas) y la desviación ulnar de muñecas.

Algunos de estos patrones parciales también podemos reconocerlos en nuestros parientes simios: anteversión pélvica, flexo de cadera y rodilla o la desviación ulnar de la muñeca. Las secuelas tras un ictus no se deben confundir con una degradación a un escalón evolutivo inferior al estilo de la refutada ley biogenética de Haeckel (también conocida como teoría de la recapitulación), sino a la máxima de que se pierde primero lo último que se adquiere en la evolución.

La ontogénesis humana tiene las preguntas… y las respuestas

Desde este punto de vista, la estrategia rehabilitadora se entiende como una vuelta al proceso de neurodesarrollo que implica reiniciar la vinculación del binomio postura-función destruido por la lesión. Teniendo en cuenta que la maduración motora en nuestra especie se produce siguiendo pautas regulares en su interacción con el entrono (Gesell 1952, Vojta 1972), es evidente que este proceso esta guiado por la información genética.

Luego, si la información que contiene las instrucciones de nuestro desarrollo motor esta impresa en el genotipo de cada individuo, desde los elementos más básicos hasta los más complejos como es la motricidad fina de nuestra mano ¿sería posible volver a acceder y activar esta información genética en la edad adulta?

Envía tu nombre y e-mail a: lperales302@gmail.com. y recibirás una invitación (gratis) al website y página de Facebook privada donde se responde a esta pregunta.

Acerca de Evolución humana y Terapia Vojta

Este Blog nace de la fusión de dos materias aparentemente independientes: La evolución de nuestra especie y la terapia Vojta en calidad de contenedor de los "fósiles" de la función motriz, como son los patrones de Locomoción Refleja descubiertos por Vojta. Contemplar estos patrones bajo el prisma de la evolución, y viceversa, constituye el propósito de este Blog.
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2 respuestas a De dónde procede nuestra motricidad fina?

  1. Isabel dijo:

    Me fascinan tus artículos. Muchas gracias.

    Me gusta

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