La Columna Vertebral, la asignatura pendiente en neurorehabiliación.

En este Post se va a tratar un tema inédito en neurorehabilitación, el papel jugado por la musculatura autóctona de la columna vertebral en el control de la postura y el movimiento, tanto en la normalidad como en la patología, así como su enfoque, o ausencia de él, en las distintas metodologías que tratan estas patologías.

  1. Estado de la cuestión

Tras un daño neurológico el 88% de los pacientes mantienen alteraciones funcionales persistentes en el miembro superior(MS) con un impacto negativo en su calidad de vida (Kwakkel 2013). El abordaje de la rehabilitación de estas secuelas, ha experimentado un importante auge con la implementación de las nuevas tecnologías como son los dispositivos robóticos (Amadeo, Diego, Pablo o Armeo), donde el MS parético es facilitado y guiado para la realización de movimientos orientados a ejecutar distintas acciones en contextos muy variados, como la manipulación de objetos reales, la ejecución de un programa de ejercicios pautados, o bien seguir un juego con fines terapéuticos (Dixit 2019).

No obstante, la evidencia científica de estos dispositivos no es concluyente, con trabajos que apoyan su eficacia (Sale 2014 y Aprile 2020) y otros que la cuestionan (Veebeek 2017 y Laffont 2019). Otro campo que ha tenido un gran desarrollo en la rehabilitación del MS es la realidad virtual, tanto de forma aislada como en combinación con dispositivos robóticos, que ha demostrado eficacia como actividad complementaria a la terapia convencional (Brunner 2017) aunque no se informa de efectos sobre el tronco y aún menos sobre la musculatura autóctona (MA) de la columna vertebral (CV).

Básicamente la rehabilitación del MS con estos dispositivos consiste en facilitar movimientos de alcance y manipulación del brazo parético en sedestación con el resto del cuerpo en actitud más o menos pasiva. La postura global, y más concretamente el tronco apenas es tenida en cuenta en los estudios que avalan la aplicación de estas tecnologías, o lo que es lo mismo, se ignora el papel de la MA de la CV, también conocida como paravertebral o epiaxial. Una musculatura que trabaja en sinergia con la musculatura ventral (abdominales) en el control postural del tronco que subyace a los movimientos del MS.

Si se considera que la atrofia de la musculatura del tronco (MA incluida) es más intensa que la producida en las extremidades afectadas en pacientes neurológicos (Chang 2019) sería interesante comprobar como estos procedimientos influyen en esta musculatura.

Precisamente una revisión sistemática de Alhwoaimel (2018) se preguntaba esto mismo ¿existe una correlación entre ejercitar el tronco con la mejoría de la función del MS parético? El resultado fue claro, los ejercicios para el tronco mejoraron el tronco pero de esta mejoría no se benefició el MS ¿Cómo podemos interpretar esto? que el tronco puede trabajar con independencia de las extremidades pero no a la inversa. En otras palabras, el MS trabaja en sincronía con el tronco, en concreto con la MA del segmento torácico de la CV.

Sin embargo, el trabajo a la inversa tiene mejores resultados como apunta un trabajo de Thrane (2018) donde la mejoría en las funciones del brazo autopercibidas se correlacionaron con los desplazamientos mejorados del tronco. De lo que se desprende que desde la extremidad se puede acceder a la activación automática de la MA.

Quizá los estudios recogidos en la revisión de Alhwoaimel sobre la no influencia del tronco en la mejoría de la función del MS han quitado el foco sobre el control postural que subyace a la movilidad del MS, mayoritariamente en sedestación. Tal vez el hecho de que cualquier adulto sano pueda manipular perfectamente desde una sedestación relajada (con cifosis), e incluso desde cualquier posición, puede llevar a pensar que esto es extensible a una persona que a perdido su capacidad para controlar su postura de forma automática después de un daño neurológico.

Sin embargo, en lesiones como la hemiparesia, donde se produce una especie de regresión en el control postural automático esto no es posible, ya que existe una desconexión en la postura axial con la extremidad afecta. Además, la musculatura ventral de este lado también se ve comprometida sumando más disfunción a la coordinación global de la postura en relación a las extremidades. Por contra, el lado sano, al no estar afectada su inervación provoca una actividad postural asimétrica, que refuerza el uso del lado sano, contribuyendo a una alteración de la representación somato-sensorial del lado afecto (Razmus 2017).

En la linea de potenciar la representación metal de una acción sensorio-motora como recurso en la rehabilitación postural y motriz, la imaginería motora ha realizado interesantes progresos mostrando mejoras significativas en diferentes estudios (Fernández 2018). Cabe suponer que estas mejoras en el uso del MS afecto llevan implícito una activación de la MA acorde con dichas mejoras, aunque no se informe específicamente de ello en estos trabajos.

Terapia restrictiva

Precisamente el éxito a corto plazo de otro enfoque, como es la terapia restrictiva (Yadav 2016) en las hemiparesias, incide en la activación sensorio-motriz del hemisferio dañado anulando la actividad del brazo sano. Esto provoca la activación del MS afecto incluido el hemicuerpo donde la MA esta integrada. Se trata en definitiva de una activación de la MA provocada por la movilidad fasica obligada del MS, eficaz por la elevada intensidad del programa de ejercicios y frecuencia de las sesiones. Factores que complican la adherencia al tratamiento, una posible causa de su débil evidencia a largo plazo como apunta una revisión sistemática con meta-análisis de Etoom (2017). Además, su aplicación en otras patologías neurológicas de afectación global (neurodegenerativas, TCE, o medulares) es más limitada cuando no imposible.

1.1 El circulo vicioso

En todas las lesiones neurológicas que afectan al control motor, la MA de la CV funciona de forma insuficiente o deja de hacerlo, provocando el fracaso del control postural en el órgano axial. Cuando su afectación se limita a un lado de la CV, como en la hemiparesia, (o formas asimétricas de la EM) la MA del lado sano es la responsable de provocar una inclinación hacia este lado, con el efecto asociado de rotación del cuerpo vertebral hacia el lado contrario: el afecto. Esto se traduce en que podemos observar una excurvación o convexidad en la zona alta del segmento dorsal de la CV.

Esta disfunción en el control del eje axial tendrá un efecto catastrófico sobre la diferenciación tónica y fasica de la musculara esquelética que conecta la CV con las extremidades del lado afecto. Un bloqueo que se verá retroalimentado, a su vez, por la falta de impulsos hacia la CV procedentes de las extremidades afectadas. Se trata pues de un circulo vicioso bidireccional: CV-extremidades y extremidades-CV. ¿Como se enfoca esta cuestión en las terapias más utilizadas? Como se ha comentado en los procedimientos actuales los estímulos sobre la MA son unidireccionales, es decir, desde la extremidad/es hacia la CV, con predominio de los movimientos en cadena abierta.

Ejercicios bimanuales

Y funcionan…al menos parcialmente. Parece claro que el movimiento activo de los brazos tiene un efecto sobre la MA de la CV, aunque los trabajos revisados no se ocupen de medir su impacto sobre el tronco (Kim 2017). Entre los que sí lo hicieron destaca el estudio de Lee (2017) con ejercicios bimanuales que tuvo resultados significativos sobre el tronco. En consecuencia realizar movimientos activos diferenciados con los brazos de forma simultánea, tiene un efecto equivalente sobre la MA, con el resultado de un mayor enderezamiento de la CV.

Luego si la actividad diferenciada de los MS provoca un efecto activador en el tronco ¿qué sucedería si se implica en una misma función a las 4 extremidades de forma diferenciada? Lo veremos más adelante, antes es necesario que repasemos algunas cuestiones básicas sobre la MA y su papel en nuestra postura y locomoción.

2. La Musculatura autóctona (MA)

La MA es la verdadera y específica musculatura extensora de la columna. Pertenece a la más antigua musculatura filogenetica, cuya activación no depende de la voluntad. Esta compuesta por diferentes grupos musculares: el tracto lateral (iliocostal y longisimus), el tracto medial (rotadores) y el sistema oblicuo (semiespinosos y Multífidos). Los músculos rotadores y oblicuos de la MA conectan cada una de las vertebras, o bien saltan sobre una o dos de ellas, actuando de esta forma sobre cada uno de los segmentos de la columna. (Sobotta 2006)

El control intersegmental de la columna lo realiza únicamente el tracto medial, cuyo sistema entrelazado constituye una unidad funcional, concebida para una función postural dinámica que se encarga de la extensión de la CV controlando el enderezamiento y por tanto, la movilidad de los cuerpos vertebrales entre sí.

Los músculos del sistema diagonal, ubicados principalmente en el segmento torácico de la CV, juegan un papel decisivo en su extensión axial, aumentando su función postural cuando son traccionados desde la periferia por la fuerza ejercida desde los músculos que trabajan hacia los puntos de apoyo en las extremidades. Esto tendrá un factor capital en la aplicación de la terapia. Este complejo proceso Vojta lo sintetiza así:

La musculatura autóctona equilibra la columna vertebral, ordenándola intresegmentariamente cuando existen efectos de fuerza extremadamente asimétricos.” El descubrimiento de la motricidad ideal. Pag 205

2.1 Características diferenciales de la MA

La MA tiene una función global sobre la CV debido a que los músculos no están envueltos por fascias, por lo que la activación de un solo músculo irradia hacia la activación automática de todo el paquete muscular. (Vojta-schweizer 2011)

Otra característica diferencial es su inervación realizada por la rama primaria posterior del nervio espinal, toda una división para un reducidisimo numero de músculos: Espinosos, Múltífidos, Rotadores, Longisimus, Intertransversos, e Iliocostal. Considere que la otra división del nervio espinal, la rama primaria ventral, inerva el resto de la musculatura postcraneal (más de 500) ¿Porqué esta gran diferencia? se trata de razones filogeneticas cuando nuestra motricidad como animales acuáticos dependía casi exclusivamente de esta musculatura axial y su activación tenía que preceder temporalmente al resto de la musculatura. Una situación que conservamos actualmente.

La composición histológica de la MA también es especial ya que esta infiltrada de tejido conjuntivo en una alta proporción (25-40%), lo que significa que tiene una gran capacidad de resistencia e información aferente. Debido a esta acumulación de tejido conjuntivo, cuando las vertebras rotan hacia un lado se produce un estiramiento de este tejido (muy limitado en su elasticidad) en los rotadores del lado contrario, acumulando energía para la rotación opuesta con un mínimo de gasto durante la locomoción (Linz 1967). Es este enderezamiento diferenciado de cada uno de los segmentos de la columna el que controla el proceso reciproco de la locomoción hasta las zonas mas distales de las extremidades, y se efectúa de manera automática.

3. La Columna vertebral/MA & extremidades en la filogénesis

La relación entre la MA de la CV y las extremidades se remonta hace 360 millones de años con los primeros anfibios que pasaron su movimiento ondulante acuático al terrestre (Ayala-Conde 2013). Este patrón de locomoción ondulante de los peces es en el que se basa el desplazamiento de los cuadrúpedos, cuya fuerza de propulsión principal es la MA (Edwards 1977). Lo podemos ver en los reptiles y también en los recién nacidos de nuestra especie en una reminiscencia en forma de un reflejo neonatal conocido como Galant. Millones de años de evolución después nuestra locomoción puede llevarnos a tener la falsa impresión que este movimiento ancestral del eje axial ha desaparecido y que toda nuestra locomoción depende del movimiento de nuestras patas traseras.

Tomado de Laufens: Fundamentos biológicos comparativos respecto a la locomoción innata…

Sin embargo, nada mas lejos de la realidad, nuestra MA sigue estando tan interconectada con nuestras extremidades como en nuestros ancestros, aunque ahora ya no vemos las inclinaciones laterales del tronco (salvo en la patología), puesto que en nuestra CV estos movimientos en el plano frontal ahora se realizan en otros planos y con una configuración espacial de la CV adaptada al nuevo tipo de locomoción (Laufens 1991). En síntesis, hemos reconvertido esos patrones mediante la capacidad de nuestra MA de sostenernos extendidos rotando dentro de nuestro eje axial en las secciones torácica y cervical. Un hecho al que Vojta hace referencia del siguiente modo:

“Es seguro que la musculatura autóctona es responsable de la locomoción de los peces y anfibios, provocando un movimiento ondulante que recorre el tronco, y que la marcha vertical del ser humano se basa en el simple perfeccionamiento de dicho movimiento ondulante. Se ha mantenido el principio de organización de la columna vertebral por la musculatura autóctona. Simplemente fue modificado en el transcurso de los largos procesos de la evolución.” El descubrimiento de la motricidad…pag 253

4. La columna vertebral /MA & extremidades en la ontogenesis postural

embrión de 4 semanas

La embriologia nos proporciona importantes pistas sobre como se organiza nuestra compleja arquitectura corporal. Así, a las 4 semanas vemos como aparecen los esbozos de las extremidades, las superiores un poco antes que las inferiores. Son las manos y pies lo primero que germina del tronco y con el crecimiento de las extremidades se van alejando de él. Luego podría decirse que desde un punto de vista embrionario las partes acras están más directamente conectadas con el eje axial que sus prolongaciones (brazos y piernas). Este hecho tendrá su importancia a la hora de explicar determinados fenómenos que observamos en la práctica clínica.

feto a témino

Durante el periodo embrionario, el fetal y en el primer trimestre de vida extrauterina toda la CV permanece en cifosis…el formato estándar de cualquier primate durante toda su vida. A los tres meses de vida, tanto con el patrón del decúbito supino estable, como de forma más evidente con el patrón del apoyo simétrico en codos en decúbito prono, la musculatura axial esta ya completamente desplegada a causa del enderezamiento contra la gravedad, que es cuando el órgano axial es sostenido por las extremidades superiores de apoyo. Entonces los mecanismos de rotación vertebral se hacen necesarios por primera vez, que en cifosis se encuentran muy limitados. La MA mantendrá durante toda la ontogenesis postural una relación sinérgica con el resto de la musculatura esquelética (Vojta-Peters 1992)

Postura a los 3 meses

A partir de este primer trimestre la MA continuará diferenciándose más y más en sincronía con los nuevos patrones que van madurando hasta alcanzar la marcha bípeda. El enderezamiento intersegmentario de la columna vertebral comienza en la zona craneal e implica a todos sus segmentos. Que se produzca la diferenciación funcional de los músculos que organizan la actividad dinámica de cada segmento de la musculatura vertebral depende la diferenciación del resto de la musculatura esquelética, incluyendo la motricidad fina.

No podemos olvidar que la calidad de la postura y la motricidad están en relación con la calidad en el control dinámico de la columna vertebral. Vojta lo resume de esta forma: “La diferenciación de la musculatura autóctona de la columna, una musculatura antiquísima de los vertebrados, es la base en que se apoya la diferenciación de la actividad muscular de todo el cuerpo.” El Principio Vojta

5. Un enfoque diferente: La Locomoción refleja de Vojta y su efecto sobre la MA

Con la aplicación terapéutica de la LR tenemos la posibilidad de activar directamente y de forma refleja la MA, llevándola a extender axialmente la CV con la finalidad de facilitar su diferenciación dentro de un patrón global innato de tipo locomotor como es la Reptación refleja. (Vojta 1991)

5.1 Activación refleja de la MA mediante las Zonas de la LR.

Vojta clasifico las zonas de activación (descubiertas de forma empírica) en dos categorías. A las encontradas en las extremidades las denominó zonas principales, y a las situadas en el tronco, secundarias (Vojta-Peters 1992). Una distinción formal sin valor en la terapia, ya que no implica predominancia de unas sobre otras, aunque Vojta precisaba que: “la experiencia clínica ha demostrado que, en el recién nacido sano, todo el complejo de coordinación aparece más deprisa y de forma más completa desde las zonas principales que desde las secundarias.”

¿Qué puede significar? parece confirmar que la generación refleja de puntos de apoyo en las extremidades tiene un potente efecto activador de la MA anticipando una respuesta postural en el eje axial que no estará disponible en la motricidad espontánea del bebé hasta mediados del 2º trimestre, y cuyos patrones parciales abarcan desde el primer trimestre hasta la marcha bípeda. (Vojta-Peters 1992)

Esto ha sido observado niños y adultos sanos, pero si tenemos presente que en el daño cerebral se ve seriamente comprometida la función enderezadora de la CV por parte de la MA, esta situación tendrá su correspondiente impacto sobre las extremidades, cuya afectación, a su vez, suprimirá los impulsos hacia la CV.

¿Como salir de este circulo vicioso? ya hemos visto cómo las terapias más eficaces en neurorehabilitación abordan esta cuestión, como la terapia bimanual que activa el enderezamiento axial mediante los impulsos generados por la actividad diferenciada de ambos MS. La LR lo enfoca de forma diferente.

La locomoción refleja de Vojta implica a las 4 extremidades generando impulsos simultáneamente y de forma diferenciada desde cada una de ellas hacia la CV. Esta diferenciación corresponde a que cada extremidad, al estar integrada en el contexto de un patrón de locomoción cuadrúpeda, (como es la Reptación refleja) se encuentran en distintos momentos del ciclo del paso: Flexión, relajación, apoyo e impulso (Grillner 1981). La CV recibe estos impulsos ya extendida de forma refleja (por el tracto medial de la MA), condición necesaria para ejecutar los movimientos de rotación recíprocos que proporcionan el soporte postural a los movimientos de las extremidades (Vojta-Peters 1991). Esta sincronía bidireccional entre MA y extremidades es la que se produce de forma natural en las locomociones humanas y durante toas las actividades fucionales de los MS.

Veamos como se produce esta activación de la MA de forma detallada en el patrón de la Reptación Refleja.

5.1 A) Las zonas secundarias y la MA

En el tronco Vojta y colaboradores encontraron 5 zonas simétricas (cada zona tiene su equivalente en el otro lado): dos en la escapula: acromion (nucal) y borde medial (facial); dos en la pelvis: EIAS (facial) y Zona glútea (nucal); y una en el tórax: la zona del tronco ya mencionada (nucal). Todos activan el mismo patrón con acceso directo a la MA:

Combinación acromión, glúteo

La zona acromion con su vector medial ofrece un input de aproximación de la escapula hacia la CV, activando los addutores en sentido medial, es decir, con punto fijo en la CV para lo cual la MA es requerida para mantenerse extendida en su eje de forma dinámica para permitir la rotación.

La zona del tronco con su strecht directo sobre las articulaciones costotransversas, provocando la distensión/activación de la MA.

La zona borde medial de la escapula que con su vector lateral hacia el codo facial de apoyo provoca la activación refleja de los addutores en sentido lateral, es decir, hacia el apoyo en el codo facial, provocando con ello la rotación de las espinosas dorsales. Esta tracción tiene un potente efecto activador de la MA que debe mantenerse en su eje en la zona dorsal para facilitar esta rotación.

La zona Espina Iliaca Antero Superior (EIAS) activa la MA través del strecht sobre la inserción de los abdominales (transverso y oblicuos) en esta zona y su conexión directa con la CV lumbar mediante su fascia de inserción en los procesos transversos lumbares. La activación de la MA en la región lumbar por la zona EIAS es especialmente importante por la fuerte asimetría de las fuerzas que operan en esta sección de la CV, bien para provocar hiperlordosis, cifosis o bien una incurvación excesiva en el lado facial. Por tanto, esta zona no solo tiene su influencia en la musculatura ventral, también, y de manera decisiva, sobre la MA.

Combinación cabeza con zona glutea

La zona glútea se relaciona directamente con la MA a través de la activación del giro del iliaco hacia dorsal, caudal y lateral, actuando sobre distintos niveles: en la articulación sacro iliaca; sobre la inserción en el sacro del tracto lateral de la MA y la fascia toraco-lumbar; y sobre el cuadrado lumbar que se relaciona directamente con la MA.

5.1 B) Las zonas principales y la MA

La relación de las zonas principales con la MA, esta en función del rol que esa extremidad ocupa en el patrón de locomoción global, que pueden ser de dos tipos: Tónicas o fásicas. Todas las zonas tienen en común un vector medial (hacia la CV) con la ambigüedad en la estiloides radial por la posición flexionada del codo.

Combinación talon con escapula facial

En el caso de las zonas tónicas o de apoyo (talón nucal y codo facial) la MA es activada como consecuencia de las fuerzas que traccionan del tronco, y por tanto de la CV hacia las extremidades de apoyo. Se trata de una respuesta de enderezamiento axial que se encarga de sostener la CV en su eje axial para hacer más eficientes las fuerzas que proyectan la CV y a todo el cuerpo en el sentido de la locomoción. Las desviaciones que se produzcan fuera de este eje axial reflejarán los déficits de la MA observándose sus compensaciones más evidentes en las extremidades durante esta fase de apoyo.

Cuando la zona talón se constituye como punto fijo, su efecto sobre la MA se relaciona más con la región lumbar del lado nucal, ejercida por el psoas y cuadrado lumbar de este lado, cuyos vectores de contracción se dirigen hacia sus inserciones distales, provocando con ello fuerzas generadoras de excurvación (esta zona no puede rotar). Estas fuerzas serán contrarrestadas por el strecht que esta distensión produce sobre la MA, provocando su activación enderezadora de la CV.

La zona del codo facial actúa de forma similar a la del talón sobre la MA, esta vez en la región torácica de la CV. Esta región, al contrario de la columna lumbar, responde rotando sus espinosas hacia el punto de apoyo en el codo facial. Algo que solo es posible si la CV es mantenida en extensión por la MA, extensión provocada a su vez por esta acción rotadora, junto con la propia activación de la MA generada desde la CV.

En las zonas fásicas la estiloides del radio (nucal) tiene su efecto sobre la CV torácica de forma indirecta a través de la activación de los rotadores externos, abd y flexores del hombro. Este movimiento de avance de la extremidad nucal es el que provoca la rotación de los cuerpos vertebrales torácicos hacia este lado. De nuevo, esta rotación implica la activación de la MA como requisito para que dicha rotación tenga lugar dentro del eje axial, junto con la propia activación enderezadora generada desde la CV.

La zona del cóndilo medial del fémur tiene su efecto sobre la MA a través de la activación de los rotadores externos, abductores y flexores de la cadera de la cadera facial, y también de forma indirecta a los abdominales. Sin embargo, el movimiento de avance de esta pierna necesita que la MA este previamente activada. A ello contribuye la fascia toracolumbar, dorsal ancho y cuadrado lumbar del lado facial que al tener su vector de tracción hacia el codo de apoyo facial actúan controlando el grado de incurvación lumbar de la CV durante la flexión de la pierna. Esta enorme concentración de fuerzas con vectores opuestos sobre esta región exigen la máxima activación diferenciada de la MA en esta zona.

5.2 Consideraciones prácticas para la activación de la MA desde las zonas en la LR

Combinación triple: talón, glútea y codo.

La cabeza durante la realización de la terapia, es considerada una proyección de la CV, de hecho, Vojta la definía como el “órgano efector” o de resultado de la activación refleja, ya que expresa fielmente con su alineación (o desviación) en el eje axial, y su movimiento de rotación, la calidad y cantidad de la activación de la MA (que no podemos ver), así como el momento del ciclo del paso en el que se encuentra el patrón global.

Por la misma razón, el proceso también opera a la inversa, es decir, guiar la posición de la cabeza en la terapia tiene un efecto directo sobre la activación de la MA, e influye sobre el momento del ciclo del paso sobre el que queremos incidir.

Por tanto, controlar la cabeza antes de activar el patrón global, posicionándola lo más centrada en el eje axial, y guiándola durante la activación para mantenerla dentro de su eje, resistiendo o facilitando su rotación (según convenga) hace de la cabeza una de las “zonas” más importantes en la activación de la MA. Considere que en el patrón de la RR, la cabeza inicia el giro hacia el lado nucal cuando se constituye el codo facial como punto de apoyo. La resistencia a este giro incrementará la activación del punto de apoyo intensificando la contracción de la MA para mantenerse en el eje axial al ser giradas las espinosas del segmento dorsal hacia el punto fijo: el codo apoyado.

El control de la cabeza es clave en el proceso de activación de la MA de la Columna

La zona del tronco no es una zona más, ya que tiene acceso directo a la activación de la MA. Se trata de una combinación de estimulo perióstico con stretch muscular de carácter propioceptivo. Aplicado de forma aislada tiene un efecto enderezador de la CV, más intenso en el segmento dorsal. En la RR se utiliza en el lado nucal e influye, además de en la extensión de la CV dorsal, en la add de la escapula nucal, rotación externa del hombro nucal y en su movimiento de avance. Una acción que se ve acelerada en combinación con la zona acromion, también nucal.

En el decúbito lateral, perteneciente al volteo reflejo, la zona del tronco aplicada en el lado de arriba ejerce idéntico efecto sobre la CV dorsal, y similar sobre el brazo de arriba en combinación con otras zonas, normalmente la EIAS del lado de arriba.

Combinación zona del tronco + acromión

¿Qué pasa si se aplica esta zona del tronco en el lado facial de la RR? la experiencia clínica muestra que se activa la MA de este lado facial de forma diferenciada para sostener la CV en su eje mientras sus espinosas son rotadas en la dirección de este brazo facial, donde se produce el apoyo en el epicondilo medial del húmero. Esta es probablemente la explicación de que esta zona se aplique en el lado nucal en lugar de hacerlo en el facial, puesto que en el lado facial se encuentra el punto de apoyo donde la musculatura adductora de la escapula (trapecio y romboides) será la responsable de hacer girar las espinosas hacia este apoyo, activando con ello a la MA que tendrá que sostener la CV dentro de su eje evitando que se produzca una excurvación.

Sin embargo, en caso de hemiparesia habría que considerar que también es necesario estimular la zona del tronco también en el lado facial, puesto que no será tan sencillo lograr el sostenimiento de la CV dentro de su eje longitudinal por la sola acción procedente del apoyo en el MS afecto, también muy difícil de conseguir. La dirección del estímulo de esta zona del tronco en el lado facial se ha mostrado más efectiva, en casos clínicos, hacia el punto de apoyo en lugar de hacerlo hacia la CV (como cuando se estimula siendo nucal)

En cualquier caso se trata de buscar una forma de activar la MA de forma diferenciada al servicio de la función.

“La terapia Vojta puede definirse como medida básica y selectiva para la diferenciación de la musculatura autóctona” El descubrimiento de la motricidad ideal, pag 254

6. Consideraciones finales

En la patología neurológica la rotación segmental de las vertebras entre sí esta muy limitada en la región torácica (relacionada con las funciones del MS), en tanto en cuanto esta afectada la capacidad de extenderse axialmente, una función esencial de la MA. En consecuencia, el desarrollo motor normal, así como su mantenimiento en la edad adulta depende de la actividad eficiente de la MA.

Las metodologías que abordan las secuelas sensorio-motoras del MS a través del movimiento activo, sea cual sea el procedimiento, tienen su reflejo más o menos efectivo sobre el tronco. Se trata de impulsos unidireccionales hacia la CV que estimulan la contracción de la MA en su segmento torácico, y que en el mejor de los casos proceden de 2 extremidades al tiempo.

Con la aplicación de la LR, a diferencia de las terapias comentadas, se ofrece impulsos altamente diferenciados desde las 4 extremidades hacia la CV, y desde la CV hacia las extremidades, (estímulos bidireccionales) de forma refleja con efectos muy positivos en la función de los MS y en la marcha (Laufens 1996, Backtroem 2000, Husarova 2005, Perales 2009, 2011, 2013, Epple 2018). Sin embargo, la evidencia científica aún no es suficiente como para afirmar su superioridad en relación a otros procedimientos.

“El que los mecanismos de rotación de la CV [dependientes de la MA] puedan actuar sobre sobre una columna extendida es la preparación necesaria para que puada darse una locomoción bípeda coordinada.” El principio Vojta, pag 144

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Acerca de Evolución humana y Terapia Vojta

Este Blog nace de la fusión de dos materias aparentemente independientes: La evolución de nuestra especie y la terapia Vojta en calidad de contenedor de los "fósiles" de la función motriz, como son los patrones de Locomoción Refleja descubiertos por Vojta. Contemplar estos patrones bajo el prisma de la evolución, y viceversa, constituye el propósito de este Blog.
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