La rehabilitacion de la mano en Sedestación: el éxito de un error

La sedestación es la postura de trabajo más frecuente para el entrenamiento y rehabilitación de las funciones prensoras de la mano. Por supuesto, el miembro superior también se trabaja en otras posiciones como los decúbitos para la preparación del tono, o en posiciones de carga para mejorar la propiocepción, la co-contracción etc.

Pero las actividades funcionales que implican la prensión, independientemente del método o técnica, se practican mayoritariamente en sedestación tanto en fisioterapia como, sobre todo, en terapia ocupacional.

Se acepta que la sedestación en silla es la postura más apropiada para esta actividad, pero la silla, como tal, no deja de ser un elemento moderno (unos 6ooo años de antiguedad) frente a la autentica postura de sedestación. Esa que venimos realizando desde antes de pertenecer al genero Homo, y que como Sapins practicamos intensamente durante toda nuestra infancia. La misma que practica más de dos tercios de toda la población mundial durante toda la vida: La sedestación en cuclillas.

Niños jugando en cuclillas

Pero que nadie se asuste, no pretendo sugerir que hay que poner a los pacientes en cuclillas para trabajar las funciones manipulativas. Si ya es una postura difícil de mantener o incluso de alcanzar para un adulto sano occidental, que no será para un adulto (occidental) que además presenta graves problemas posturales y motrices secundarios a un daño cerebral.

De ahí que lo que pretendo señalar en este Post no sea la postura en cuclillas en sí misma, si no el marco cinesiologico que la sustenta. No debemos olvidar que se trata de la postura para la manipulación más empleada por todos los niños del mundo, eso sí, fuera de la guardería o el colegio, donde somos sistemáticamente adoctrinados por la imposición de la silla.

Pero ¿cómo y cuando surge la función prensora? y ¿cual es su marco postural?

La ontogenesis de las funciones manipulativas

La manipulación intencional aparece por primera vez en la ontogenesis postural (OP) a mediados del segundo trimestre en un patrón llamado asimétrico en un codo en decúbito prono. Se trata de una forma gruesa de prensión palmar poco diferenciada (1).

A los 6 meses el bebe ya puede desplegar toda la mano y aparece el componente radial en la manipulación. El patrón postural que acompaña esta manipulación es el volteo. En ambas (volteo y apoyo asimétrico sobre un codo) el marco postural básico es el mismo: extensión axial, retroversión pélvica y rotación externa de la articulaciones esféricas (2).

La pinza digital aparece a los 7,5 meses dentro del patrón de la sedestación oblicúa. Un poco más adelante, a los 8 meses, el bebe puede liberar la mano del apoyo lateral para realizar la manipulación bimanual en el patrón de la sedestación bisquíatica, un patrón que como veremos más adelante será la base para el desarrollo de un tipo de sedestación muy frecuente en niños y adultos de todo el mundo: la sedestación en INDIO.

En ambas (sedestación oblicúa y bisquiatica) el marco postural básico, de nuevo, es el mismo: extensión axial, retroversión pélvica y rotación externa de la articulaciones esféricas(2).

Bebé realizando la pinza de precisión a los 9 meses

Pero aún no se ha completado el desarrollo todas las habilidades de la mano. A los 9 meses aparece la pinza de precisión, también llamada de tenaza o termino-terminal. El patrón postural que acompaña esta destreza manual es el patrón de locomoción cruzado: gateo y/o puesta en pie. Entonces la mano dispone de todos los componentes cinesiologicos que serán empleados durante toda la vida en diferentes combinaciones(2).

Niño jugando en sedestación erguida en cuclillas

Con la marcha bípeda, sobre el año de edad, el niño se siente empoderado ya que puede manipularlo todo en casi cualquier lugar, tanto arriba como abajo. Entonces, para la manipulación en el suelo, que es donde están las cosas interesantes en la calle, los parques, la playa etc, eligen la sedestación que les permite esa interacción: La sedestación en cuclillas.

Se trata de una postura versátil que facilita rápidamente la transición hacia la bipedestación. Es ágil, cómoda, dinámica para la manipulación y reproduce el mismo contexto postural básico que se da en todos los patrones donde aparece la manipulación (en sus distintos grados de madurez) durante la ontogenesis postural que se ha descrito: extensión axial, retroversión pélvica y rotación externa de la articulaciones esféricas(2).

¿De donde procede este marco postural?

Como se ha dicho, en todos los patrones donde se produce la manipulación en la ontogenesis postural, el marco postural siempre es el mismo: Extensión axial de la CV, retroversión pélvica y rotación externa de las articulaciones esféricas.

Cifosis global en feto a término vinculado a anteversión

De estos tres elementos, la retroversión pélvica es el que se presta a una mayor confusión por cuanto su entendimiento ha sido objeto de mala interpretación al ser explicado, tan solo, desde la perspectiva de la bipedestación. El proceso de la ontogenesis postural, incluido el periodo embrionario y fetal, no se ha tenido en cuenta en ningún momento. Entonces, la cercanía al árbol nos impide ver el bosque.

No es objeto de este post entrar en profundidad en el concepto de la retroversión/anteversión pelvica, tan solo dejar un apunte: Desde un punto de vista evolutivo la cifosis lumbar, según Kapandji, implica para la pelvis, sin excepción, anteversión (3). Para ampliar información al respecto le recomiendo ver el siguiente enlace: https://terapiavojtayevolucion.wordpress.com/2016/06/25/la-anteversion-y-retroversion-pelvica-desde-una-perspectiva-evolutiva/

La sedestación relajada natural

La ontogenesis postural (OP) nos revela que las funciones manipulativas se desarrollan bajo un contexto postural determinado desde el nacimiento hasta la marcha libre. Posteriormente a la marcha, y una vez integrados todos los patrones básicos, el niño puede realizar múltiples combinaciones.

La manipulación sujeta a patrones esterotipados. No es posible movimientos disociados

Entonces es posible realizar movimientos disociados de una parte del cuerpo en relación a otra, es decir, el niño puede manipular con la muñeca en desviación ulnar o radial y/o rotación interna de hombro con independencia de la posición de la pelvis. Recuerde que en la patología como es la parálisis cerebral esto no es posible.

bebé en sedestación relajada en cuclillas

Así, solo después de la marcha es cuando, por primera vez, aparece la sedestación relajada, la natural. Y no se produce precisamente en una silla, si no con los pies apoyados en el suelo. Esta postura es la preferida del niño para el descanso activo.

Cinesiologicamente se da una combinación especial nunca antes experimentada en la OP, que consiste en una cifosis generalizada en la CV (con su predisposición hacia la rotación interna de las articulaciones esféricas) compatible con cualquier componente cinesiologico en el miembro superior.

Cifosis patológica


En la OP, previa a la marcha, la cifosis de la CV no se puede observar en la normalidad. No existe. Si la vemos en un bebé que se sienta por sí mismo (y que no es sentado pasivamente) estaremos ante una disfunción, que puede ser transitoria  o, derivar hacia un claro signo de patología ortopédica o neurológica(1).

¿Qué pasa en la patología neurológica?

El paciente adulto que ha sufrido un ictus con secuelas para el MS pierde la capacidad combinatoria de los movimientos, que son sustituidos por patrones esterotipados donde la prensión, cuando es posible, va acompañada de otros componentes compensatorios como la rotación interna, la flexión del codo con pronación, movimientos del tronco etc. 

La sedestación relajada en silla (con cifosis), postura habitual durante la rehabilitación de las funciones de la mano, consiste en una degeneración de su original: la sedestación relajada en cuclillas, pero sin las propiedades biomecánicas de ésta. Una posición que el paciente con un déficit del control postural tras un daño neurológico no se puede permitir si pretendemos mejorar las condiciones posturales que favorecen las funciones manipulativas.  

Diferencias entre sedestacion relajada en silla y sedestacion relajada en cuclillas

La sedestación relajada en cuclillas puede parecer similar a la sedestación relajada en silla. En ambas, como consecuencia de la cifosis, la pelvis se encuentra en anteversión (no confundir con retroversión) y las escapulas en protracción, por tanto,  las articulaciones esféricas (caderas y hombros) tienden hacia la rotación interna. 

Paciente realizando terapia en sedestación relajada

Sin embargo, cuando existe un daño cerebral esta posición (sedestación relajada en silla) se convierte en un handicap para la rehabilitación del MS, puesto que se trata de una combinación muy compleja para el paciente (CV en cifosis con rotación externa de hombros) que tan solo se da en nuestra especie después de alcanzar la marcha normal independiente.

Así, la madurez de los patrones motores de una persona adulta que ha sufrido una hemiparesia se sitúan claramente por debajo de la marcha.

Recuerde que en la edad que el niño alcanza la marcha ya tiene todas las habilidades motoras de la mano a su disposición, por tanto, se trata de una combinación (sedestacion relajada en silla + habilidades manipulativas) que pone el listón de la exigencia postural por encima de las posibilidades de control del paciente. En cierto modo, podemos decir que el daño cerebral provoca desde el punto de vista de la postura una especie de regresión.

Para que el lector se haga una idea de lo ineficiente de la sedestación relajada en silla podemos compararlo con su homologo: la sedestación relajada natural en cuclillas. Para empezar, aunque en ambas posturas hay cifosis, el apoyo en los pies provoca un mayor incremento de la presión intra-abdominal, junto con la existencia de un vector caudal en la CV que contribuye a compensar la tendencia cifótica.

Comparativa de las fuerzas que ejercen presión intra-abdominal en cuclillas relajada natural y sedestación relajada en silla 

Mientras, en la sedestación relajada en silla la presión intra-abdominal es nula. Además, la fuerza reactiva ascendente que se genera desde la base de apoyo en el sacro en la silla contribuye a incrementar la cifosis lumbar. 

Si consideramos el papel capital de la musculatura abdominal en la maduración de las funciones del MS y la prensión durante la OP, podemos hacernos una idea de la importancia jugada por la presión intra-abdominal en dicho proceso como núcleo de generación e intercambio de fuerzas entre el tren superior e inferior(4). 

La sedestación erguida 

Paciente realizando terapia en sedestación erguida en silla

En teoría es el tipo de sedestación en silla que se recomienda en la rehabilitación del MS. Se trata de la versión activa de la sedestación relajada, donde la espalda esta estirada, es decir, la CV se encuentra extendida axialmente.

En consecuencia la pelvis esta en retroversión y las escapulas se encuentran sostenidas hacia la CV con distintos grados de diferenciación en la musculatura adductora (trapecio y romboides). En esta situación las articulaciones esféricas tienden hacia la rotación externa.

Estos elementos (extensión axial, retroversión y rotación externa) están presentes como fondo postural durante todas las actividades manipulativas en la OP antes y después de la marcha. Después de la marcha, el formato postural más frecuente para la manipulación del niño será la sedestación erguida en cuclillas.

niño manipulando en sedestación erguida natural

Así, la postura de cuclillas erguida se revela como la verdadera sedestación activa, y no solo desde que Sapiens es Sapiens… si no mucho antes. Con toda probabilidad, (al igual que su versión relajada), desde que adquirimos la postura bípeda hace unos 6 Millones de años.

Pero entre la sedestación erguida en silla y su homologa natural, las diferencias son determinantes para el objeto de nuestro tema: la influencia del marco postural en las habilidades manipulativas tras un ictus.

Diferencias entre sedestación erguida en silla y sedestación erguida natural (cuclillas)

Si esta comodamente sentado con su espalda apoyada en el respaldo de su silla leyendo este articulo, invito al lector a incorporarse hacia delante estirando su espalda hacia arriba con las plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo.

Al realizar este gesto su pelvis se desplazará hacia delante apoyándose sobre sus isquiones, y su columna lumbar pasará de estar redondeada (cifosis) a estar estirada, o con algo de lordosis.  Con este movimiento habrá pasado de la sedestación relajada a la sedestación erguida en silla.

Ahora le invito a levantarse, y si es posible, póngase en cuclillas sin despegar los talones del suelo. En esta postura, incomoda para la mayoría de los occidentales, puede adoptar dos posiciones, bien con la espalda en cifosis, en una actitud relajada, o bien con la espalda erguida (el pecho levantado apuntando hacia el frente) e intente aguantar un minuto así.

Bien… ahora es el turno de comparar las sensaciones que ha obtenido de la postura erguida en silla frente a la postura en cuclillas erguida. 

Persona con dificultad para adoptar la sedestación en cuclillas.

Me atrevo a adelantar sus sensaciones…para empezar si ha sido capaz de mantener las cuclillas (al menos un minuto) lo que habrá sentido es tensión, posiblemente en los gemelos por su gran estiramiento, también en las caderas por su máxima flexión. Presión en el abdomen al tener las piernas contra él y en consecuencia dificultad para respirar profundamente. Tal vez también haya notado fatiga en la espalda y con seguridad en las piernas.

En cambio, en la sedestación erguida en la silla no habrá sentido nada de esto, quizá… algo de tensión en la espalda… por eso, es posible que se pregunte: ¿de verdad tienen algo que ver estos tipos de sedestación?

La respuesta es sí y no al tiempo…

Sí, por que en ambos la tendencia del tronco es hacia la extensión axial y por tanto, la pelvis se sitúa en retroversión y las escapulas tienden hacia la CV con distintos grados de diferenciacion.  

Y no, por que la sedestación erguida en silla (elemento cultural) no deja de ser el uso de una ortesis que asiste a realizar la función de la sedestación erguida natural (cuclillas), de tal modo, que llega al punto de hacer irreconocible su original. El problema es que se trata de una asistencia que tiene potentes efectos inhibidores de grandes grupos musculares, que se relacionan con dolor lumbar y fatiga(5,6).

Por mencionar los efectos más importantes, en la sedestación erguida en silla, la presión intra-abdominal se ve reducida, ya que la extensión axial se produce como consecuencia de la activación de la musculatura espinal y el cuadrado lumbar sin la participación sinérgica de la musculatura abdominal ventral, que se elonga pasivamente.

Además, al estar apoyado sobre los isquiones la musculatura del suelo pélvico ve inhibida una de sus funciones básicas: la antigravitatoria.

Entonces, las fuerzas descendentes procedentes del movimiento diafragmático al respirar apenas encuentran oposición desde el diafragma pélvico, cuyo papel en la función respiratoria ha sido objeto de un reciente estudio de Gordon(7) .

La consecuencia es una presión intra-abdominal muy reducida. Entienda que en la silla las fuerzas enderezadoras de la CV son generadas desde la base de apoyo en la pelvis hacia arriba, sin la contraposición de ningún vector caudal como se da en la sedestación natural en cuclillas.

Comparativa de las fuerzas intra-abdominales entre la sedestación erguida natural (cuclillas) y la sedestación erguida en silla

Este vector caudal (en rojo en la foto de arriba) en la sedestación en cuclillas reduce el coste energético de mantener la extensión axial. Ademas, la concurrencia de direcciones vectoriales opuestas sobre el eje axial tiene otra derivada muy importante: aparecen fuerzas perpendiculares hacia ventral que contrarrestan las fuerzas cifosantes de la columna lumbar propias de la posición en cuclillas.

Mientras, el coste de sostener la extensión axial en la silla recae exclusivamente sobre la musculatura espinal, lo que podría explicar el poco tiempo que podemos mantener esta postura (sin respaldo) frente a las más de diez horas que un asiático adulto puede sostener las cuclillas(8), lo cual también puede ocasionar efectos negativos sobre el cartílago de la rodilla.

¿Por qué es importante esto en la fisioterapia de la mano neurológica?

Como ya he comentado no pretendo sugerir la posición en cuclillas como postura de trabajo de la función manual en pacientes neurológicos, pero sí reproducir su contexto postural como marco de trabajo de las funciones manipulativas, ya que como hemos visto, es así como se desarrollan durante la ontogenesis postural.

La pregunta es ¿como trabajar el contexto postural de la sedestación erguida en cuclillas sin poner al paciente en la posición de cuclillas?

La respuesta la podemos encontrar en la Locomoción refleja (LR) de Vojta, o mejor dicho, en una adaptación de la LR para la gestión autónoma de la terapia por parte del paciente en su casa, lo que ha motivado la realización de un estudio clínico de próxima publicación, titulado:

Abordaje de la mano neurológica mediante la activación refleja del patrón de la puesta en pie y el gateo, desde la sedestación erguida en silla.

A continuación se presenta un breve avance de este estudio (con diseño pre-post), que tiene como objetivo mejorar las funciones del miembro superior tras un daño neurológico. Con un abordaje completamente original, tiene como principal novedad que es muy sencillo de replicar y de aplicar de forma autónoma por parte del paciente en su casa.

Hipótesis:  la activación refleja del marco postural de la sedestación en cuclillas, mediante la estimulación de la zona pisiforme en sedestación erguida en silla, integra en su globalidad, los contenidos cinesiologicos necesarios para la funciones manipulativas.

En otras palabras: en la sedestación erguida en silla imprimimos, de forma refleja, el marco postural que corresponde a la sedestación en cuclillas en su rango de recorrido intermedio, lo cual, además, ofrece un acceso a la activación de los componentes cinesiologicos esenciales para la manipulación.

Lo sé… parece un poco lioso, pero es mucho más fácil hacerlo que contarlo, y aún más fácil demostrarlo en cualquier sujeto adulto, sea o no paciente. Vayamos en orden.

¿Cual es el marco teórico que apoya esta hipótesis?

1º La sedestación en cuclillas reúne el mismo marco postural que pertenece, durante la OP, al desarrollo de las funciones de la mano(2).

Las manos en el patron de la puesta en pie

2º La complejidad de la sedestación erguida en cuclillas hace inviable plantear de inicio esta postura en pacientes neurológicos adultos para entrenar las funciones de la mano.

3º La activación refleja del patrón de la puesta en pie desde la primera posición descrita por Vojta, integra la función de apoyo sobre una mano (facial) y el despliegue y apertura completa de la otra (nucal), que incluye: la apertura completa de la mano, la abd de los metacarpianos, la flexión dorsal y la desviación radial de la muñeca(2).

La mano se despliega completamente durante el gateo, tanto en la fase de flexión como en el apoyo

4º El patrón cruzado de la puesta en pie es, en esencia, el mismo que el bebé utiliza para el gateo, y ambos se encuentran íntimamente relacionados con la función prensora fina en la OP(1).

 5º La zona pisiforme ha sido estudiada científicamente en adultos(9), demostrando su eficacia en la activación refleja de los contenidos cinesiologicos que son esenciales para el uso funcional de la mano como son la flexión dorsal, desviación radial, abd de metacarpianos y extensión de todos los dedos con abducción del pulgar.

Pero su estimulación no solo se circunscribe a la activación segmental de una parte, si no que implica a todo el cuerpo en el patrón global de la puesta en pie, cuyos componentes principales son los ya mencionados a lo largo de este Post: Extensión axial, retroversión pélvica y rotación externa de las articulaciones esféricas(10).

6º Hay evidencia (tipo I) de que la Locomoción refleja produce neuro-modulación de las estructuras neurales que controlan las funciones finas de la mano(11)

El protocolo

Paciente en la posición de partida

1º Descripción de la posición de partida: Sedestación erguida (extensión axial de CV) con los hombros ligeramente por delante de las caderas y pies apoyados. Rodillas flexionadas a 90º. Codos apoyados con el epicóndilo medial en contacto sobre la mesa situada a la altura del final del esternón (a. xifoides). Antebrazos pronados.

2º Activación: Se realiza de forma inducida mediante la colocación de una semi-esfera de goma de 3 cm de altura debajo del pisiforme de la mano afecta. Como se ha dicho este estímulo es el responsable de provocar la activación refleja del patrón global de la puesta en pie desde la sedestación natural (cuclillas), aunque en este caso lo provocamos desde la silla. Los contenidos cinesiologicos pertenecientes a la función de apoyo de la mano se activan como parte del patrón global.

Al mismo tiempo se solicita al paciente que apoye activamente los talones contra el suelo, con más fuerza el talón contrario a la mano estimulada en la zona pisiforme. Para facilitar esta acción colocamos unas espumas debajo de los talones para facilitar al paciente la sensación propioceptiva de presión en los talones.

Esta acción debe ser iniciada voluntariamente por el paciente, aunque a medida que la activación refleja, (desencadenada desde el Pisiforme) se va irradiando por todo cuerpo, el mantenimiento voluntario de la presión de los talones pasa a ejecutarse, también, de forma refleja.

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Paciente ejecutando el ejerccio en el domicilio

Dosis: Se alterna la estimulación de la zona pisiforme (mano afecta y sana) cada 5 minutos x 4 veces. Tiempo total de la sesión: 20 minutos, 2 veces/día, administrado en el domicilio de forma autónoma durante el tiempo que dure el estudio, que irá en función de su grado de afectación: leve 2 semanas; moderada 3 meses y grave 1 año.

Variables: Tras definir los criterios de inclusión/exclusión, consentimientos, comité de ética etc, las variables principales fueron: velocidad de ejecución con el test Box-Block, test de agarre funcional, y test cinesiológicos (movimientos discriminativos de dedos, prono.supinación, flexión dorsal, abd y flexión de hombro).

Resultados Preliminares: Tratándose de un estudio en curso y pendiente de publicación no es posible hablar de resultados definitivos. No obstante, puedo adelantar que los pacientes que ya han terminado el estudio (casos leves) muestran cambios estadísticamente significativos en las variables principales.

Ejemplos de casos estudiados:

Test cinesiologicos de flexión dorsal (izq) y de supinación (dcha)

Tetraparesia predominio izquierdo tras lesión medular post-quirúrgica hace 2 años:

Paciente entrenando el ejercicio de activación refleja desde la zona Pisiforme para realizarlo en casa diariamente
Paciente realizando el ejercicio de forma autónoma en su domicilio.
Pre-Post 1ª sesión en test de prensión. Observe la situación de la mano izq para sostener un plato.

Consideraciones finales

El uso de la silla, tanto para descansar como para la realización de actividades y trabajos manuales, obedece a una “reciente” imposición cultural en occidente, que afortunadamente a día de hoy, aún no ha influido a la mayor parte de la población del planeta donde la sedestación habitual es las cuclillas.

Asiaticos comiendo en cuclillas

La silla, por tanto, no deja de ser una ortesis que ayuda a la realización de una función postural básica como es la sedestación natural en cuclillas, llegando en algunos casos a sustituirla por completo cuando el sujeto ya no puede realizar esta postura por sí mismo.

Así, la silla según una revisión sistemática de Dalke(12) esta detrás de la mayor prevalencia del dolor lumbar en occidente (25%) frente al su mínimo impacto en oriente y áfrica (China: 1%, Japón: 3,9 y Nigeria: 7%).

Por tanto, siendo negativo su abuso para cualquier persona sana sedentaria, lo es aún más para las personas que han sufrido un daño neurológico que afecta al control postural y por ende a las funciones del miembro superior.

Y a pesar de ello, su empleo en la rehabilitación del MS esta generalizado en sus dos formatos: el relajado, o en cifosis, y el erguido. Este último, aunque más similar a la forma natural ontogenetica carece, como hemos visto, de contenidos cinesiologicos esenciales para dar soporte a las funciones manipulativas.

Asumiendo el mal menor que supone emplear la silla como artificio postural en la rehabilitación de afectaciones del MS, al menos, esta en nuestra mano tomar las medidas que minimicen su impacto negativo haciendo que la postura en la silla se aproxime lo más posible a su formato original (sedestación natural en cuclillas), tomando para ello la interface que representa la locomoción refleja de Vojta(13).

Considere que de la misma forma que a nadie se le ocurría rehabilitar la marcha entrenando al paciente en el uso de un patinete eléctrico (una ortesis), tampoco deberíamos plantearnos como algo natural el uso de otra ortesis como es la silla, (que desactiva el contexto postural que apoya a las funciones del MS), en la rehabilitación de la mano neurológica sin tomar las precauciones debidas.

Por tanto, debemos sugerir continuar con esta linea de investigación que podemos resumir en los siguientes puntos:

  • La función prensora se desarrolla en la OP en un contexto postural caracterizado por: Extensión axial, retroversión y rotación externa de las articulaciones esféricas .
  • La llamada sedestación “relajada y erguida” en silla son constructos artificiales, y tal y como se aplica no ayuda en la rehabilitación del MS.
  • La silla es una ortesis “moderna” que sustituye (en occidente) a la verdadera sedestación donde se desarrolla la función prensora: Cuclillas.
  • El daño cerebral afecta a la postura/movimiento. Se reducen las posibilidades combinatorias de patrones (regresión motriz).
  • La aplicación de la zona pisiforme mediante un elemento externo en sedestación erguida (con carga en los talones) apoya un efecto sobre el marco postural implicado en el control de la funciones motoras del MS.
  • La facilidad para la gestión autónoma de la LR en sedestación permite al paciente multiplicar la frecuencia e intensidad de la terapia.

Es verdad que algunas estrategias terapéuticas actuales se realizan con éxito sin tomar en consideración este enfoque (al menos de forma consciente)… y por tanto, si funcionan, tal vez piense el lector que este enfoque no es importante, pero no debemos olvidar que, desde cualquier enfoque científico (médico, biomecánico, evolutivo, filogenético y ontogenético), no deja de ser el éxito de un error.

Y como terminará demostrándose más pronto que tarde, un éxito manifiestamente mejorable!

Bibliografia

1  Vojta V, Schweizer E. El descubrimiento de la motricidad ideal. Ediciones Morata 2011.

2 Vaclav Vojta. Alteraciones motoras cerebrales infantiles. Paideia 1991.

3. Kapandji, A. I. (2006). Fisiología articular, Tomo 3, Editorial Médica Panamericana.

4. Coulombe BJ, Games KE, Neil ER, Eberman LE. Core Stability Exercise Versus General Exercise for Chronic Low Back Pain. J Athl Train. 2017 Jan;52(1):71-72.


5. Tanoue H, Mitsuhashi T, Sako S, Goto R, Nakai T, Inaba R. Effects of a dynamic chair on pelvic mobility, fatigue, and work efficiency during work performed while sitting: a comparison of dynamic sitting and static sitting. J Phys Ther Sci. 2016 Jun;28(6):1759-63.

6. Dunk NM, Kedgley AE, Jenkyn TR, Callaghan JP. Evidence of a pelvis-driven flexion pattern: are the joints of the lower lumbar spine fully flexed in seated postures? Clin Biomech (Bristol, Avon). 2009 Feb;24(2):164-8.


7. Emerich Gordon K, Reed O. The Role of the Pelvic Floor in Respiration: A Multidisciplinary Literature Review. J Voice. 2018 Nov 14. pii: S0892-1997(18)30255-8.

8. Thambyah A. How critical are the tibiofemoral joint reaction forces during frequent squatting in Asian populations? Knee. 2008 Aug;15(4):286-94.

9. Perales-López, L. El pisiforme, una nueva zona de desencadenamiento segmental de los contenidos cinesiológicos de la mano en la terapia Vojta. Aplicaciones en rehabilitación. Fisioterapia, 2013. Vol 35, (5), P 189-196.

10. Perales L, Sanz J, Garcia A, Lara M, La ontogenesis y la terapia de locomoción refleja de Vojta como metodologia de trabajo en la rehabilitacion de la mano del paciente adulto. Fisioterapia y calidad de vida. 2012,Vol 15,(3),p 30-35.

11. Hok P, Opavský J, Kutín M, Tüdös Z, Kaňovský P, Hluštík P. Modulation of the sensorimotor system by sustained manual pressure stimulation.  Neuroscience. 2017.21;348:11-22.

12. Rodrigo Dalke Meucci, Ana claudia Gastal Fassa,Neice Muller Xavier Faria. Prevalence of chronic low back pain: systematic review.
Rev Saude Publica. 2015; 49: 1

13. Vojta V. Peters A. El principio Vojta. Springer-Verlag Ibérica 1995.


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Acerca de Evolución humana y Terapia Vojta

Este Blog nace de la fusión de dos materias aparentemente independientes: La evolución de nuestra especie y la terapia Vojta en calidad de contenedor de los "fósiles" de la función motriz, como son los patrones de Locomoción Refleja descubiertos por Vojta. Contemplar estos patrones bajo el prisma de la evolución, y viceversa, constituye el propósito de este Blog.
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Una respuesta a La rehabilitacion de la mano en Sedestación: el éxito de un error

  1. Veronica Bortolotto dijo:

    Excelente publicación. Muchas gracias por la generosidad de compartirla.

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